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En nuestras relaciones diarias, nuestra credibilidad depende de nuestra imagen y muy poco de aquello que decimos.  La imagen es un tema muy importante, y esa es la razón por la que políticos, artistas y demás personajes públicos, tienen asesores de imagen.   No se equivoca el que dijo que una imagen vale más que mil palabras.

El poder de la imagen está en que es algo que nuestra propia mente interpreta, nadie nos lo tiene que decir, son conclusiones que sacamos a partir de lo que vemos de alguien.  Creemos más en aquello que nosotros concluimos por nosotros mismos, que en aquello que otra diga, por más veraz que intente parecer.

Esa primitiva forma de comunicación visual de los animales.

En el reino animal a falta del lenguaje todo funciona a través de imágenes.  Las especies venenosas, anuncian su peligrosidad con vistosos colores, un ejemplo claro de esto son las ranas.  También lo podemos ver en ciertos rituales de apareamiento en el que algunas especies suelen hacer gala de ciertas danzas, como por ejemplo el pavo real.  El león, el rey de la selva, con su espesa melena y su porte, nos dice quién es el que manda.  En fin, la base de la comunicación se reduce a formas, colores y actos.

Como se forma la imagen en nuestra mente.

Recordemos que básicamente somos animales, y aunque hemos evolucionado mucho, y hemos desarrollado un nivel de comunicación muy alto, nuestro cerebro aún sigue interpretando las cosas en base a imágenes.  Cuando nos referimos a los demás, solemos decir que tiene una imagen de degenerado, de buen trabajador, de inquieto, de responsable.

Toda una cantidad de actos y palabras que relacionan alguien, se reduce a una sola impresión, que nos servirá para etiquetar a esa persona. Esa “etiqueta” la sacamos nosotros mismos a partir de todo lo que hayamos podido concluir de lo que le observamos. Debido a que nuestro cerebro, no puede traer siempre a consciencia cuanto impresión tiene de alguien, entonces todo lo reduce a una “imagen”, que resume todo lo que es el.

La idea guarda una relación con la forma.

El mismo que hizo lo de afuera, hizo lo de adentro. Cuando vamos a una casa, nos llevamos una impresión del dueño según la forma como la tenga decorada, y aun cuando veamos la casa por fuera, seriamos capaces de sacar una conclusión, a partir de como decoro el exterior.

El que decoro la fachada de la casa, es el mismo que decoro el interior, y si lo decoro; es a partir de sus gustos, que están relacionados directamente con su personalidad.  Si todo cuando se refiere a la casa es pintado de negro, tiene calaveras por todos lados, la imagen que nos podríamos llevar de la persona, es que pertenece a algún culto raro, o es una personalidad depresiva.  Si por el contrario todo fuera pintado color pastel y mucho rosa, podríamos quedar con la impresión de que es una mujer; pero si de esa casa siempre saliera un hombre, entonces nos cuestionaríamos su sexualidad.

Así como estos ejemplos, lo podemos aplicar a nuestra personalidad, todo habla de nosotros, la forma en que hablamos, vestimos, andamos, nos sentamos, dormimos, con quien nos relacionamos, etc.  Todo eso habla de nuestra forma de ser, y todo eso llega en forma de impresiones a nuestra mente, el cual a nivel subconsciente, saca sus conclusiones. Esa es la razón por la que con solo ver a alguien decimos si es de confianza o no, si es persona manipulable o no, si me gusta o no.

Todo esto es inconsciente, y también inconscientemente se empieza a tomar decisiones con base a esas imágenes o a esas conclusiones.  La forma en que nos tratan y la forma en que tratamos, todo eso es a partir de dichas imágenes o etiquetas mentales de los demás.  Así alguien puede decir que no merece el trato que recibe, pero en realidad si se lo merece, y también alguien puede decir que no entiende porque alguien le cae mal, pero el subconsciente si lo sabe.

TODO HABLA DE TI.

Es muy importante que miremos muchos aspectos de nuestra vida y nos preguntemos que imagen estamos reflejando al respecto.  Según eso que reflejemos, nos puede indicar conductas de las que no habíamos caído en cuenta.

1. El cuerpo habla de ti.

Todo nuestro cuerpo grita quienes somos, ya que nuestro cuerpo guarda proporción con los procesos internos y con las ideas que se mueven dentro de él.  No hay que ser un genio para descubrir quien esta desnutrido y quien come en abundancia, el cuerpo lo refleja.  El cuerpo también reflejara quien es inseguro, quien es un ladrón, quien es un líder, quien es inteligente, quien es sumiso, etc.

A medida que son más refinadas las ideas, más sutil es su representación en el cuerpo, a medida que una persona es más sabia y psicológicamente sana, más acertada es la interpretación subconsciente que hace de las formas, mientras que entre más inestabilidad mental tenga alguien, más errónea será la imagen que se lleve de los demás.

2. La forma que tienen las palabras.

Muchas veces lo que decimos no importa tanto como la forma en que lo decimos.  Una persona puede decir que tiene mucho dinero, que es dueño de una importante compañía,  y aun así no le creeríamos por más que lo asegurara.  El tono inseguro, la contradicción en lo que dice, el nerviosismo que muestra en sus manos, todo eso nuestra mente lo interpreta como falso.

Miremos otro caso, en el que alguien puede ser un mentiroso, pero cuenta con buenos apoyos, argumentos, y se sabe expresar, entonces es muy creíble.  Esa es la razón por la que tantos políticos carentes de talento puede subir al poder, debido a una impecable campaña hecha con mucho dinero, a un discurso convincente lleno de promesas, que le dice a nuestra mente, este tipo es importante, este tipo habla como alguien que esta vez sí va a solucionar el país, quizás pueda hacer muchas cosas.

3. Dime con que te rodeas y te diré quién eres.

Las personas con las que andemos, el lugar en el que nos mantengamos, las cosas con las que decoramos, la forma en que nos vestimos, la música que escuchemos, los amigos con los que salgamos, todo eso indica quienes somos.

Nadie es capaz de salir con alguien con quien no tenga un cierto grado de afinidad, nadie es capaz de decorar su casa de una manera que no le gusta, nadie permanece en un lugar a menos que esté implicado en el, nadie se coloca un traje que no le gusta.  Todas las formas se asocian a ciertas ideas.  Una cosa nueva, tersa y nítida representa bienestar, una esquina obscura representa peligro, algo grande da más impresión de fortaleza que algo pequeño.

Podemos decir que clase de persona es alguien con tan solo ir a su oficina, y al ver los objetos que tiene, la forma en que los ha ubicado, la atención que recibimos, etc.  Con cada cosa de estas podemos sacar importante información acerca de su personalidad.

4. Lo que los actos hablan de nosotros.

En nuestra vida, solo los hechos, lo que hayamos logrado a lo largo de los años, los frutos que hayamos cultivado, es lo que hablara de nosotros. No importa los sueños, las buenas intenciones, las cosas que tengamos preparadas, ni las dificultades que se han presentado para no lograrlo, nada importa más que el hecho final.

En vez de preocuparnos por justificarnos, por pensar en lo mal que están las cosas, deberíamos enfocar nuestros esfuerzos en lograr algo que valga la pena, algo tangible de que hablar, algo que nos quede y no se pueda borrar.  Un hombre es tan grande como sus hechos, como sus obras, si las ideas son grandes, pero los hechos son pequeños, entonces tal hombre será catalogado por esto último.

De la calidad de las obras habla de la calidad del hombre, por eso más que hacer las cosas por hacerlas, deberíamos enfocarnos, en hacerlas con calidad.  Un hombre con calidad suele ser tenido en cuenta para muchas cosas.

4 CLAVES PARA CAMBIAR NUESTRA IMAGEN PROYECTADA.

1. Cambiar nuestros ángulos.

Está claro que los seres humanos somos un compuesto de fragilidades y fortalezas, que se refleja en cada cosa que hacemos y que nos rodea.  Todo eso es interpretado por los demás, los cuales a partir de ello forman un juicio subconsciente, el cual será la base de la forma en que nos traten.  Nadie puede ocultar sus fragilidades ante los demás, y eso necesariamente implica una desventaja; pero todo a la final es cuestión de saber pintar la escena, de mostrar la imagen.

Para ilustrar esto, pongamos el caso de un tipo que sale un una cita con alguien.  En esa ocasión, habla de su vida y de lo que le está pasando, comenta acerca de que no le alcanza el arriendo, que tiene a la mama enferma, que tiene buenos sentimientos y muchos proyectos, pero es que la gente no da oportunidades, y le cuenta otras tragedias más.  La imagen subconsciente que se lleva la mujer es: “perdedor”, “arrastrado”.  No hay nada de malo en lo que le ocurre, pero ¿acaso compraríamos un producto que muestra todo lo malo que tiene, contrataría un empleado que muestra sus peores defectos?

Ahora bien, este mismo tipo llega y sale con otra mujer pero esta vez conscientemente cambia la imagen que quiere mostrar,  en vez de hablar de sus tragedias, la hace reír, luego la lleva a un lugar donde sabe que ella se va a sentir cómoda, es decir, básicamente se concentra en hacerla sentir bien. La imagen en esta ocasión puede ser diferente.  Vemos entonces como una misma persona, con los mismos recursos y en la misma situación, puede dejar una imagen diferente que le favorezca o no. Miremos que en ningún momento él le dijo una mentira, solo cambio el ángulo que mostro de sí mismo.

2. Convertir alguien corriente en algo bueno y destacable.

No debemos escandalizarnos con ciertas personas de poder, que manipulan la historia para hacer ver a personas con tantos defectos como cualquiera, hacerlos parecer alguien impecable, con sobradas virtudes, casi un héroe. Porque si hay algo que no perdonamos de alguien famoso, con cierto grado de poder e influencia, es que se equivoque, nos genera desconfianza para una próxima decisión. Es por eso que quien maneja la imagen de estor personajes lo hacen ver como alguien con sobradas y destacadas virtudes que no se equivoca.

Esto sucede muy comúnmente con los grandes héroes de nuestra historia, con los libertadores. De ahí que no es raro que los mitos de la antigüedad estuvieran cargados de fantasía.  Sobre la inspiración de muchos hombres, muchos otros guían su vida.  Muchos necesitan ilusiones para poder vivir, y tampoco falta el que se las da.

Un producto como la Coca-Cola que muchos hablan de lo dañino que es, por supuesto la compañía que la elabora no va a mostrar todos estos perjuicios. Del mismo modo, usted debe aprender a pintar sus hechos como historias de superación y de logro. Más que objetos externos, usted debe reflejar virtudes internas.  Refleje seguridad, autoestima, serenidad, confianza en sí mismo, capacidad de resolución, asertividad, orden. Y todo esto le abrirá muchas puertas, aumentará su autoestima, y además se presionará para desarrollar esas virtudes en usted.

3. Rodearse de cosas que ten den fortaleza.

Algo que ayuda a cambiar nuestra vida es cambiar la forma de muchas de las cosas que nos rodea.  La forma de vestirnos, las personas con las que nos relacionamos, las cosas de las que hablamos, deberá entonces relacionarse con la imagen que refleja las cosas que queremos para nuestra vida.

Evite salir con cosas de mal gusto, con los dientes desorganizados, eso le genera mala imagen, y lo afecta a usted, produciéndole inseguridad. Vaya a lugares buenos, que de la imagen capacidad. Del mismo modo que el objeto refleja la personalidad de quien los posee, de ese mismo modo podemos decir que uno se lleva una imagen según los objetos que rodea una persona. Las cosas de las que nos rodeamos nos influencian, y nos iguala.

La moda funciona en base a este concepto, por ejemplo las mujeres saben que cuando no tienen un buen vestido; entonces un bolso le puede arreglar todo el atuendo. Del mismo modo, de las cosas que nos rodeemos, puede disimular nuestros aspectos débiles.

4. Sustente sus imágenes externas con unas fuerzas internas.

Aparte de concentrarnos en la imagen, también debemos concéntranos en la parte interna que la sustenta.  Ya que si esa imagen no tiene un soporte interno, se puede derrumbar con el tiempo.

Mejor que aparentar que somos fuertes, entonces cultivemos la fortaleza interna, que solo viene de superar retos y salir adelante, en vez de aparentar que somos buenos trabajadores, es más fácil preocuparnos por hacer las cosas bien.  Al cambiar nuestra estructura interna, la parte externa también ira cambiando. Un hombre que logra la salud mental, emocional y física, ira cambiando su exterior, sus gustos, sus amistades y todo lo que le rodea, ya que no gustara de aquello que es su anterior estado psicológico le llamaba la atención.

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