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Nuestra mente subconsciente constantemente está recibiendo impresiones en base a las cuales sacan unas conclusiones que son la base de las decisiones. Pero son muchos los factores que influyen en que percibamos las cosas de la manera en que no son. Esto hace que nuestras conclusiones sean equivocadas, y que se reflejen en muchos conflictos. Las llamadas equivocaciones y los errores no son más que malas decisiones, nacidas de unos factores inconscientes que veremos a continuación.

1. La falta de vivencias, de experiencias, te hace ver las cosas tal y como las ve un niño.

Nada que hacer, si uno no ha vivido ciertas cosas; entonces no será algo que tenga en cuenta para tomar decisiones. Estará usted de acuerdo conmigo, que hay cosas que hay que vivirlas para saber realmente como son. Las experiencias suelen cambiar la forma en que se ven las cosas.

Es muy común ver muchas personas hablar con una pasmosa seguridad de cosas que no han vivido. Una cosa es conocer el tema por comentarios, y otra cosa es que usted le haya tocado personalmente la experiencia. A veces nos quejamos de que la gente no nos entiende, y eso es muy normal, ellos quizás no han vivido lo que a nosotros nos ha tocado, pero por otra parte nosotros también somos muy duros con respecto a cómo deben comportase los demás. Todo desde afuera se ve muy fácil, se ve claro, pero otra cosa es vivirlo por sí mismo.

La vida es muy grande y compleja como para creer que la vamos a definir en una corta experiencia de vida. Nos falta por vivir y saber muchas cosas. Una persona con escazas experiencias de vida, que no haya experimentado lo que los demás, es como un niño, él puede decir que lo entiende, y él puede creer que lo entiende; pero realmente no tiene ni idea.

2. Falta de conocimiento desde varios ángulos. El general y el profundo.

Aunque del conocimiento a la experiencia hay kilómetros de distancia, este también nos es muy útil en la vida. El buen conocimiento es como las buenas herramientas en la casa, que nos pueden sacar de aprietos cuando algún inconveniente sucede. Pero en la mayoría de los casos ni siquiera poseemos el conocimiento.

No se nos ocurre pensar que muchas fallas en nuestra vida pueden suceder por falta de un conocimiento respecto al tema. Entonces si en mis relaciones con los demás suelo tener muchas discusiones, entonces es claro que hay una falta en el conocimiento acerca de cómo comunicarnos de una mejor forma con los demás, y que al ser adquirido, esa parte dejaría de ser un problema.

El conocer de algo no quiere decir que ese conocimiento sea acertado. Lo que más sucede es que se está repleto de conocimientos completamente erróneos, incompletos, acomodados. La mayor parte del conocimiento que vemos por ahí está bastante manipulado. Por ejemplo hay muchísimos libros sobre la vida de Jesús y mire usted cuan diferentes son las historias entre todos ellos. El tema de Jesús vende, y por tanto no falta el que se invente una historia, y ¿quién le va a decir que no es así?

El conocimiento global, es el que nos permite ver todo de manera general, para saber que más hay, que cosa puede ser un invento. Sin él, toda percepción es errónea. Ver algo desde varios puntos de vista es algo que nos permite ver las cosas lo más real posible. Si usted se acostumbra a ver todo desde su punto de vista, desde el punto de vista de su cultura, entonces dichas percepciones son muy limitadas.

Por otra parte, una cosa es saber algo por encima y otra es conocerla a fondo. La mayoría de las cosas que se conocen por encima, son erradas. Ya que ese conocimiento superficial solo llega a nosotros, de rumores, y de conocimientos incompletos. Es como cuando a alguien cualquiera le delega la labor de solucionar un conflicto armado en una zona, si él lo único que sabe rumores de lo que sucede y no entiende las raíces psicosociales del conflicto, con seguridad lo único que hará será empeorar las cosas. Somos expertos en hablar de las cosas con base en un conocimiento superficial, y todas las conclusiones no pueden ser más que erradas.

3. Los fanatismos y circunstancias en las que crecimos.

Imaginemos que dos candidatos suben al poder, uno criado en profundas carencias, y otro que ha estudiado en los mejores lugares, que conoce bastante de economía y de los modelos económicos y de inversión para llevar al país a una prosperidad. De entre estos dos es muy difícil que cualquiera de los dos pueda realmente dar una buena solución. Los políticos que no han vivido las amargas experiencias que se tenga en sitios muy marginados, realmente es difícil que lleguen a entender las verdaderas necesidades de los sectores marginados y hambriento, causantes de tanta violencia. Por otra parte el candidato nacido en condiciones de carencias, puede entender a una comunidad hambrienta y violenta pero dado que su alma esta tan adolorida y resentida por dichas vivencias, entonces sus opiniones estarán dominas por las emociones y por tanto serán erradas.

Nuestras emociones influyen mucho en nuestras decisiones. No hay peor decisión que aquella que nace de un sentimiento. No hay peor ciego que él no quiere ver, y hay peor ciego que el que quiere ver. Por ejemplo; el juzgar a una persona con odio hace que todo lo veamos malo, aunque tenga cosas buenas, y si juzgamos a alguien con amor, entonces todo de esa persona parecerá maravilloso y los defecto parecerán virtudes. También está el caso de las personas muy creyentes que es capaz de ver milagros donde no los hay, y los muy escépticos que no atenderán a ninguna explicación de cosas en las que no creen.

4. Los eventos circunstanciales limitan las percepciones, la vida no es estática.

A todos nos ocurrido que tenemos nuestros días malos, no siempre estamos de genio y en algún momento alguien se ha dirigido a nosotros, y debido a nuestra predisposición de ánimo, le hemos tratado mal. Entonces esa persona se lleva una mala opinión de nosotros. Del mismo modo pasa respecto a las circunstancias de la vida, estas no son estáticas, las cosas no son siempre del mismo modo, así que no podemos basar nuestras opiniones de las cosas, en base a una sola vivencia.

Las primeras malas experiencias en algo siempre pesan mucho sobre nuestras decisiones. En este punto tan sencillo, se diferencia las personas de éxito de las que no lo son. Ya que para muchos una mala experiencia los vuelve amargados, les arruina la vida, y se aíslan de algo que les haya hecho sentir mal. Total que a la larga perderán todo oportunidad de progreso. Mientras que aquel que ha vivido una mala experiencia en algo, aprende de ella, sigue adelante, y no le genera aberración; entonces será capaz de evolucionar hacia nuevos estados. Cuantos por una mala experiencia en el amor, se quedaron solos, cuantos por haber fracasado en un negocio, dejaron de intentarlo y finalmente se estancaron.

Debemos evitar que una mala experiencia en algo, nos condicione por el resto de nuestra vida. También debemos evitar que nuestras opiniones respecto a las cosas sean estáticas, siempre hay que estar cambiando y mejorando nuestras opiniones en base a vivir más experiencias.

5. Volverse obsoleto por no actualizarse a los conocimientos modernos.

Para cualquiera que haya manejado un computador, sabe la importancia de actualizar los programas. Al no tener un programa actualizado entonces este no le servirá para poder funcionar al ritmo de las exigencias actuales. Todo programa viejo es lento y lleno de errores, eso lo sabe cualquiera. Es muy diferente un programa como el Windows de hace 20 años, al que tenemos ahora. En este orden de ideas, lo mismo podemos decir respecto a cualquier conocimiento y respecto a nosotros mismos.

Las doctrinas que nacieron hacen miles de años, aplicadas a las necesidades del mundo moderno, son obsoletas. Lo mismo se aplica al mundo laboral. Cualquier profesional sabe que todos los días salen cosas nuevas y que debe de estar leyendo del tema para que así pueda rendir más. En nuestra vida personal pasa lo mismo, debemos de estar retroalimentándonos, aprendiendo y mejorando. El no hacerlo, hace que no quedemos sin herramientas para enfrentar nuevas circunstancias y las cosas las observemos de manera limitada.

Conclusión.

Vivir más, leer más desde varios puntos de vista, abandonar fanatismos, mirar dos y tres veces algo antes de sacar una conclusión, y estarnos actualizando son los medios por el cual nuestra visión será clara, y podamos ver la realidad de las cosas.

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Foto vía flickr