Pasamos la vida defendiendo decisiones inmaduras que tomamos de niños

tomar decisiones

Cuando el niño termina su formación cerebral, empieza a pasar a su etapa de adolescente, empieza a hacerse más independiente, a tener más libertad y a sentir emociones por el sexo opuesto, entonces empieza a tener los primeros problemas, y a tomar unas decisiones que le acompañarán por el resto de la vida.

Sobre cómo las decisiones que tomamos cuando nuestra mente era inmadura está destruyendo nuestra vida actual, es de lo que hablaremos hoy.

El paso de niño a adolescente y las primeras decisiones inmaduras subconscientes

Durante toda la etapa de la niñez, todos estuvimos bajo el dominio de nuestros padres, nos decían cual era la realidad, y hacíamos lo que nos decían. Una vez al jovenzuelo, se le despiertan las hormonas, empieza a desear al sexo contrario, empieza a necesitar complacer y atraer a ese sexo, empieza la competencia con los del mismo sexo, empieza a necesitar dinero, empieza la voz de los padres a decir que no puede hacer cosas, empiezan los primeros conflictos, las primeras derrotas, y las primeras sensaciones de impotencia al no obtener lo que quiere.

Todo este proceso se va en promedio desde los 11 hasta los 18 años, y cada día tiende a hacer en menor edad. Al querer impresionar al sexo opuesto empieza a recibir los primeros rechazos, las primeras decepciones, y las primeras prohibiciones severas de los padres. En la competencia por el sexo opuesto la lucha es descarada, y los niños necesitan mostrar su poder de la forma más torpe y la única que conocen, agrediendo a otros, humillando y burlándose. Esto es natural, ya que en las primeras etapas del ser humano, el niño no tiene plenamente desarrollada la conciencia, y por tanto en situaciones extremas se actúa con los mismos instintos animales de agresividad y egoismo.

Si de niño su mundo eran los padres y los amiguitos, de joven los padres son los que le cohíben y los amiguitos son la competencia. Empieza a sentir un entorno agresivo y opresor. Aquí el joven centra toda su atención en sí mismo, se siente incomprendido, no puede satisfacer sus deseos, necesita libertad y no la puede obtener, entonces empieza a cuestionar la moral, la religión, la sociedad y la naturaleza de las personas, necesita definir en su mente quienes son los demás, para así poder reaccionar ante ellos, y en esa definición, empieza a tomar las decisiones que le acompañarán el resto de la vida.

Las decisiones que toma una mente, inmadurez emocional

Normalmente un joven maneja muy pocos conocimientos, solo está centrado en satisfacer sus necesidades, no conoce ni tampoco le interesa conocer los problemas de los demás. Con base en ese patrón de conducta de pensar solo en sí mismo, cree que el mundo le agrede y toma decisiones defensivas.

Ese punto de vista centrado en sí mismo, le hace pensar que los padres no le comprenden, ya que no es capaz de comprender el punto de vista de los padres, empieza a cuestionar lo que le enseñaron, y esos padres que antes eran dios, ahora son personas con errores, cree que quizás es más inteligente que sus padres. Empieza a cuestionar las creencias de sus padres, empieza a cuestionar el mundo, empieza las primeras averiguaciones acerca de dios, de la sociedad. En este punto el jovenzuelo, empieza a tomar decisiones extremas. Siempre caen en manos de filosofías extremistas, todo depende de qué tan duro sientan que el mundo les golpea, entonces o se vuelve en extremo ateos al ver que ese dios de sus padres no les complace sus deseos, o caen víctimas de sectas y filosofías que través de sus teorías ofrecen un escape de la realidad. Todo depende del primer amigo o libro que llegue ante él con respuestas. Si son sectas, estas le ofrecen respuestas que un joven inmaduro necesita escuchar: Que son especiales, que son los elegidos, que forman parte de un plan mayor.

El joven inmaduro también cuestiona a la sociedad que le rodea, empieza a opinar inmaduramente sobre cuáles deben ser las decisiones que se deben tomar para hacer un mundo mejor. En el fondo, ese mundo mejor es el que complace sus deseos personales, y no el que favorece a largo plazo el bienestar de todos. Este incauto joven es víctima de discursos facilistas. Con los primeros libros leídos, y con toda la falta de experiencia, cree entender el mundo, y cree saber cual es la solución a cada conflicto de la vida, cree haber encontrado cada respuesta a cada inquietud del hombre. Es bastante curioso hablar con estos chicos, ya que tienen un nivel de seguridad pasmosa en sus teorías infantiles. Teorías infantiles porque nacen desde la falta de experiencia, y desde una visión de la vida centradas en sí mismo y no en los demás. Además esos conocimientos que tienen, no son más que los primeros libros que llegaron a sus manos, no nace de una comparación y recorrido que explica los diferentes puntos de vista, y ventajas y desventajas de cada saber.

Las decisiones inmaduras del niño son las que seguirá tomando el adulto

Cuando el niño empieza a crecer, lejos de cuestionar si esta equivocado, empieza a reafirmarse en sus propia visión particular. Es decir, no encontrarán a un joven de 18 años pensar, ¿y si estoy equivocado?. Así que el resto de su vida se la pasa confirmando su estrecha visión de la vida, a menos que una experiencia muy dolorosa le haga cuestionar su forma de pensar. Nadie incluso a sus 40 años se cuestiona si esta equivocado, esta pregunta solo nace del dolor.

En la mente todo es posible, la realidad es tan rosa o tan oscura como se quiera ver, en la mente se puede idear todo tipo de conspiraciones, se puede creer saber que piensan los demás, se puede imaginar soluciones ideales. Con esa cantidad de teorías rosas o grises, el joven entra a un trabajo, donde todo el día está ocupado haciendo labores mecánicas que no enriquecen la consciencia,  luego al llegar la noche, prende la televisión para solo mostrarle todas las cosas que necesita, y que como había concluido cuando niño este infeliz mundo le negó. Esa visión personalista centrada en sí mismo, le hace ser inconsciente de las necesidades de los demás, y por eso piensa que los demás tiene más y viven mejor. En vez de preguntar ¿Qué puedo hacer por otros?, su pregunta es ¿Por qué no tengo lo que los demás?

Siguiendo con las conclusiones equivocadas del niño, entonces si en sus primeras experiencias amorosas le engañaron, entonces puede asumir de manera inconsciente que las personas no son sinceras ni de confiar. Por eso pregúntele a todo persona sobre todo joven, que es lo que espera de los demás, y siempre viene la misma respuesta simplista: “Que sean sinceras”. A partir de esa conclusión puede tomar la decisión de apartarse de las personas o engañar también. Pero como no le gusta verse a sí mismo en esa posición que critica de otros, entonces considera que todo el mundo engaña, pero él no. Así con cada cosa seguirá pensando de la misma manera, hasta que una experiencia dolorosa le obligue a pensar lo contrario.

Cuando el adulto vive en ese mundo de fantasía fabricado de niño

La falta de experiencia es una de las cosas más peligrosas que le puede pasar a un ser humano, y me refiero a experiencia de verdad. De joven el niño se siente con experiencia porque derramó sus primeras lágrimas por alguien, porque tuvo un desacuerdo con sus padres, porque hubo una vez que le todo que aguantar hambre, porque peleo con alguien en el colegio y le hicieron firmar disciplina. Se siente mejor persona porque recogió una mascota de la calle, porque siente pesar por los niños desnutridos que ve en la televisión. Bueno, no se puede culpar, a eso se reducen la mayoría de experiencias, ya que todos solemos enfrentar los mismos problemas generales.

La experiencia de vida en general siempre es la misma. Vivir con los padres, unos problemas en el colegio, unas decepciones amorosas, luego entrar al trabajo, algunos problemas con los compañeros, el ahorro para las vacaciones, algunas deudas, un familiar con el que no se habla, la novela de la noche, esa persona especial que conoces, los hijos, y hasta luego. Pero la vida está llena de matices, y es algo que no se puede pretender conocer por un par de reflexiones que haces mientras vas en el bus a casa. Sobre todo, sobre todo, porque la mayoría de conclusiones están en la mente, esas conclusiones que se sacaron de niño por un par de experiencias que cree que fueron dolorosas. Y como todos los días vivimos las mismas experiencias, porque el medio en que vivimos no nos da más opciones. El trabajo, los mismos amigos, la misma casa, y en la noche los mismos programas. Este tipo de vida rutinaria nos aparta de una experiencia de vida más amplia.

Sobre alcanzar la madurez emocional e intelectual

Nos falta vivir mucho, muchísimo, nos falta aprender mucho, muchísimo. Y a falta de experiencia diferentes a las típicas de todo el mundo, todo el mundo cree entender la vida, y esa entendimiento la mayoría de las veces es errado, pero que seguirá siendo errado hasta que no hayan conclusiones que nacen de experiencias verdaderas. No queriendo decir que tengas que vivir un secuestro, sino que a cada uno nos falta mucho recorrido, que cada experiencia es diferente, y que siempre vamos a tener mucho por aprender.

Nadie es lo suficientemente sabio para saberlo todo y hacerlo siempre bien, cada día aprendemos algo nuevo de todos, y debemos de ser conscientes y aceptar que hay cosas que no conocemos. La madurez emocional e intelectual se logra cuando tratas de llevar cada situación a un nivel superior. Entonces si es en el amor, tratar de lograr la más estable y satisfactoria de las relaciones, y sin esta no funciono, entonces aprender, mejorar e intentarlo en la proxima relación. Ese esfuerzo de mejorar nos permite conocer un poco más de nosotros mismos y de los demás, y eso nos ayudará en crecer en experiencia y criterio.

Solo a través de la experiencia, de tratar de mejorar, de conocer a los demás y a nosotros mismos, podremos identificar las ideas erradas que vienen de niño, contrastar y cambiar.

Apuntes finales.

Finalmente, hago un paréntesis la tema, ya que como siempre se encuentra uno con el típico sujeto que todo lo toma literal, me toca que decir cada vez que me acuerdo, que por supuesto esto no es el 100% de los casos. También me toca que recordar, de los temas que hablo, son los pensamientos que se mueven en el subconsciente, nadie regularmente hace estas reflexiones a vos de cuello. Es decir, nadie dice: “voy en el bus, voy a aprovechar a reflexionar en la vida”.

También les invito a nuestra prácticas online, ya que más importante que leer cosas de superación personal, es aplicar, descubre nuestras prácticas de superación personal.

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