La importancia de tener palabra y cumplir promesas.

El cumplir con lo que se dice, es una de las cosas que normalmente pasamos por alto en nuestra vida diaria, y esta es quizás una de las cosas más importantes para empezar a desarrollar voluntad, para ser capaz de decir la verdad a otros, y muchas otras virtudes que solo vienen con ser alguien que cumple su palabra. Por supuesto para alguien que es un líder, es indispensable. Además dentro de los procesos de Coaching debería ser un ingrediente a incluir .

En este artículo hablaremos de como desarrollar la capacidad de cumplir la palabra y cumplir las promesas.

¿Porque el tener palabra es tan importante?

¿Qué pensarías de una persona que te dice que para el lunes te va a pagar una plata, o que se reunirá contigo el lunes a las 2, o que te va a ayudar a terminar cierto trabajo, y finalmente no cumple nada de lo que dice?, pues seguramente pensarás que es poco confiable. Una persona que no cumple lo que dice ante los demás, tampoco lo cumple para sí mismo, y si se propone algo seguramente no lo logra, sus palabras dejan de tener valor.

Lo importante de tener palabra es que si lo dijo, se debe obligar a sí mismo a hacerlo, y una persona que cumple lo que dijo, es más fácil que logre lo que se propone, y por tanto puede llegar muy lejos. Cada vez que pronuncia algo, su acción está sometida a sus palabras y por tanto debe de hacerlo de alguna manera.

Qué diremos de alguien que maneja el liderazgo en una empresa, si no es capaz de cumplir lo que promete, entonces no es un líder confiable, ya  que es alguien del que se puede esperar cualquier cosa, y nadie le hará caso.

Para complementar este punto, recomiendo mi artículo: 10 Errores inconscientes de líderes, emprendedores y de jefes con sus empleados.

Potenciales que se desarrollan al tener palabra.

Al igual que muchos otros talentos, un potencial es la suma y el resultado de muchas otras, y por tanto el cumplir lo que se dice requiere desarrollar otros potenciales.

1.  Acostumbrarse a decir la verdad.

El acostumbrarse a decir mentiras es una clara muestra de falta de carácter, ya que no se puede mostrar tal y como es, y por tanto teme que descubran su realidad. En la mentira hay poca fuerza para asumir la realidad. Quien dice la verdad y asume sus consecuencias es fuerte. Se necesita demasiada valentía para admitir que se cometió un error, para decir que no pudo, y la razón de esto es que se siente tan seguro, tiene tanta confianza en sí mismo, que sabe que el decir la verdad no lo va a afectar, no lo va a derrumbar. El que dice mentiras, tiene miedo de perderlo todo, de que no lo quieran, y esto necesariamente lo hace débil de carácter.

Por supuesto todo tiene un momento, un lugar, y una mejor forma de hacerse, y en esto también se debe ser cuidado, porque hay verdades que son demasiado fuertes para soportar, que pueden destruir, y por tanto es mejor no decirlas, hay pesos que no estamos preparados para soportar.

Uno de los principales problemas de nuestra sociedad es que nos acostumbramos a decir mentiras, no solo a los demás, sino a nosotros mismos.

Para completar este punto, recomiendo leer: 6 Autoengaños y errores inconscientes por los que no estás logrando tus propósitos.

2.  El desarrollo de la voluntad.

Cuando alguien siente, piensa, dice, y hace todo diferente, difícilmente puede acumular fuerza. Cuando los pensamientos son de acuerdo a las cosas que siente, sin auto engañarse, y así como piensa dice, y así como lo dijo lo hace, entonces dicha persona realmente tiene fuerza. Sus energías no estarán dispersas, y estarán enfocadas dándole mayor asertividad.

La voluntad se desarrolla a través de la acción, y el obligarse a hacer algo que dijo, necesariamente se convierte en una especie de anclaje, que le dará fuerza adicional para sus tareas. Su mente se acostumbrara a pensar que es capaz, de que si lo digo es porque realmente lo va a hacer, y esto le llenará de confianza. Los demás le percibirán como alguien con una verdadera fortaleza, alguien a quien se le debe creer, y sus palabras serán valiosas.

Para complementar este punto recomiendo leer mi artículo: Cómo transformar voluntad en fortaleza, y fortaleza en poder personal.

3.  El desarrollo de la persuasión.

Hoy en día gracias al internet y a los celulares nos podemos comunicar con cualquiera en cualquier momento, gran parte de nuestro tiempo nos pasamos comunicando con otros, solo que esas conversas no tienen un objetivo, y muchas veces son solo cultivo de chismes, de negativismo y de dañar reputación a otros.

Una buena forma de aprovechar las conversas es que lo que se diga genere ciertos estados. Es decir, que lo que vayas a decir pueda influenciar a otros, o pueda hacerlos o reír, o generar ciertos estados emocionales. De este modo desarrollamos el don de la persuasión que es tan importante en el mundo moderno. Cuando tus palabras además de tener el poder de realizar lo que tienes en mente, también tienen el poder de influenciar a otros, entonces definitivamente estarás capacitado para conseguir muchas cosas.

Claves para desarrollar el poder en la palabra.

1. Palabras humildes, actos extraordinarios.

Muchos se han acostumbrado a narran grandes hazañas en lo que dicen a otros, y resulta que sus actos son pobres, carentes de valor. Debería ser al contrario, ya que el verdadero poder está en los hechos, y cuando tus palabras no se convierten en una carga, cuando realmente te puedes creer que lo que dices es cierto y lo demás esperan más de lo que dices, entonces tendrás más fuerza para tus actos.

2.  Escaso y valioso.

Muchas palabras muchas posibilidades de decir cosas incoherentes, de herir, y pocas posibilidades de sentir, de oír. El cuidar de lo que se dice y no hablar por hablar, desarrolla un valor adicional a lo que decimos. Por supuesto no hay que exagerar, no hay nada peor que la compañía de alguien inexpresivo, además a veces hablar incoherencias ayuda a relajarse bastante, solo que esto no debe ser la base de todas nuestras conversaciones y debe haber tiempo para profundizar de otros temas.  En la antigua Grecia, los hombres se reunían en los parques a hacerse preguntas y a discutir distintos temas, y fue de este modo que con el tiempo dieron nacimiento a la filosofía.

3.  Si lo dijo, cúmplalo. Por este medio adquirirás confianza en ti mismo.

Al principio cuesta como cualquier cosa que hagamos por primera vez. Acostumbrarnos a que cualquier cosa que digamos lo cumplimos, va haciendo que seleccionemos mejor lo que decimos. Con el tiempo el sentir que eres capaz de hacer cualquier cosa que dices, te da mucha fuerza y confianza, que te permite lograr tus objetivos. Todas tus actividades inconscientemente las organizaras para que tus actos se ajusten a tus palabras. Además las demás personas te tendrán confianza, y una persona así tarde que temprano se convierte en un líder.

4. Si lo dijo es porque es así, esta es la base de la realidad.

También es importante a decir las cosas tal y como sucedieron, por supuesto hay que aprender a hablar de forma interesante y emotiva, ya que si no, nos volveremos unos simplones, alguien del que es más interesante escuchar leer una carta, que ponerse a conversar con él. Es mejor escoger las palabras bien escogidas de tal manera que la narración sea interesante, que ponerse a exagerar  y hablar de cosas que no sucedieron.

El decir las cosas como realmente sucedieron, hace que todo a nuestro alrededor sea real. Sabemos que el cerebro todo lo asume por igual, el no suele distinguir tiempo, espacio, ilusión, realidad, ya que para él todos son impulsos eléctricos que generan las mismas reacciones de su parte. El decir muchas mentiras hace que con el tiempo inconscientemente lo creamos, y que vivamos en base a ello, de ahí tanto autoengaño.

Finalmente les comparto el vídeo que hice al respecto.

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