El lado oscuro del emprendimiento, lo que nadie te cuenta al montar tu empresa

Aspectos negativos del emprendimiento

En esta época ha surgido un fenómeno de masas en la que todo el mundo quiere montar su empresa. Muchas veces no les queda más remedio dada las escazas posibilidades de trabajo, empleos que no les deja tiempo de disfrutar la vida y la mala remuneración que no alcanza para hacerse a un estilo de vida que se ve en la televisión.

Hay cientos de libros y frases en Facebook que son muy positivas y bonitas, que hinchan las ilusiones de los soñadores haciéndoles proceder de manera incauta. Algunos ya saben que tengo una empresa de marketing y publicidad, y por eso a veces el poco tiempo dedicado a este blog. Y como alguien que ya ha logrado a travesar las distintas etapas, les puedo hacer notar con que se pueden encontrar y además cómo puede proceder para superarlas.

De cómo nosotros mismos saboteamos nuestros esfuerzos, de los problemas de introducir tus productos en un entorno competitivo, de los clientes, y finalmente el asunto de los empleados, es de lo que hablaremos hoy. Ante la pregunta de si vale la pena emprender, la respuesta es 1000 vece sí.

a. Los problemas internos del emprendedor

Montar un negocio requiere tener un conjunto de circunstancias como tiempo, dinero, habilidades de venta, habilidades administrativas, habilidades estéticas en la comunicación, y a falta de muchas de ellas, deberá tener los populares “cojones”, término muy español, pero muy descriptivo. Al momento de emprender el incauto no alcanza a medir todos los factores que aparecen en el camino y que los libros no le decían, por tanto, se encontrará en medio de circunstancias que no sabe cómo solucionar. Hablando desde nosotros mismos, estas son las más comunes.

  1. Las falsas expectativas, visión irrealista de las circunstancias y falta de experiencia

Todo desde afuera se ve fácil, por eso cada vez que hay un partido de fútbol todo el mundo es técnico, cuando hay noticieros todo el mundo es político. Nadie se sienta a pensar acerca de todos los factores que involucra una actividad. Esta visión irrealista y de pensar que todo le saldrá como piensa, es en gran parte causa del fracaso. Sobre todo, cuando la persona es inmadura, y no ha solucionado muchos problemas a nivel de su personalidad.

Muchos emprendimientos salen de entusiasmos por ver una conferencia a la que le invitó un amigo, o por ver que el explotador jefe gana mucho dinero con lo que hace, o porque tenía unos ahorros y un vecino le esta yendo bien en un negocio. Frente a las cosas desconocidas, solo podemos tener dos tipos de emociones: temores o ilusiones. Al momento de un proyecto tenemos una visión romántica de las circunstancias.

De las cosas que no tenemos en cuenta cuando tenemos una idea son todas las cosas que surgen a nivel administrativo, a nivel de ventas, a nivel de imagen, y sin experiencia en estos temas, se verá obligado necesariamente a enfrentar imprevistos. Mi recomendación es que un emprendimiento se hace más fácil cuando se tiene experiencia en estas áreas, o por lo menos tener un familiar o un amigo que esté dispuesto a brindarle una asesoría.

  1. El factor humano de todo emprendedor

Si existe una visión irrealista de las circunstancias, estas no se acercan ni a una esquina cuando se refiere a una visión irrealista de nosotros mismos y los demás. Para los que leen este blog, saben que siempre les he hablado de enfrentar la vida con nuestras propias fuerzas, y no echarle la culpa a los demás, de este modo, la solución no vendrá de los demás, sino de nosotros mismos. Forma parte de nuestra cultura el sentirnos los más guapos, los más inteligentes y ver siempre los errores en los demás. A los seres humanos nos falta mucho, demasiado, para formarnos a nosotros mismos.

Ya he hablado en muchos de mis artículos de como las malas experiencias, la ignorancia de nuestros padres y el estilo de vida que nos enseñó la cultura, genera una gran cantidad de patrones de conducta que están detrás de todas nuestras decisiones erradas. Por otra parte, no debemos olvidar que los seres humanos somos mamíferos, es decir animales con un poco más de iniciativa que un chimpancé, y por tanto estamos llenos de instintos, egoísmos, intereses personales, y mala actitud, generalmente estas actitudes surgen como una respuesta del cerebro instintivo para prevenirnos contra un entorno que creemos es hostil. Todo este factor humano, hará tomar malas decisiones, muchas veces llevadas por las emociones.

El otro problema está en la motivación y deseos. Los seres humanos solo actuamos movidos por los deseos. Deseo de dinero, deseo de comodidades, deseo de ser respetado y admirado. Entre más fuerte un deseo, más motivado nos vamos a sentir a actuar y enfrentar circunstancias para poderlo lograr. El problema es que el deseo se apaga con facilidad y por eso no pasamos de entusiasmos momentáneos, ante la primera dificultad nos desalentamos. Sin motivación no hay fuerza para dedicarse con esmero a las labores. Es decir, nos llenamos de pereza. A parte de eso cuando trabajas por tu cuenta el entorno está lleno de distractores que ofrecen un placer inmediato que tu proyecto no te ofrecerá en años. Así que cedes a entrar al Facebook, a ir a la nevera a comer algo, y a aplazar tareas.

Mi recomendación es que consigas una oficina (Para empresas de servicio), y si no tienes la manera de conseguir una oficina, entonces ve a trabajar de manera responsable a una biblioteca. Te levantas, a la misma hora, y luego en la biblioteca te dedicas a las labores diarias. Por supuesto no falta los que van a las bibliotecas a hacer amigos, no les pongas atención y dedícate a tu proyecto. Cualquier cosa que atente contra tu disciplina, cambia de biblioteca.

  1. El dinero para invertir en tu negocio

Ya hemos hablado de las falsas expectativas, de las decisiones erradas, del problema de la motivación y la falta de disciplina, de la poca experiencia en muchas áreas como las ventas. La buena noticia es que todo esto se puede solucionar con dinero, muchísimo dinero. Si tomas una mala decisión, entonces tienes dinero para volver a intentarlo. Si nos sabes de ventas, entonces contratas al mejor vendedor, generalmente el más costoso, si te da mucha pereza contratas a alguien que lo haga por ti. Así de sencillo. El problema es que nadie tiene tanto dinero para votar. Del presupuesto que tu hagas para un negocio, auméntale dos veces, siendo generoso, porque muchas veces gastarás mucho más.

Si no tienes dinero, entonces deberás tener mucha fuerza de voluntad y mucho tiempo para probar una y otra vez hasta lograr resultados. No solo eso, deberás estar dispuesto a renunciar a todas las cosas que te quitan tiempo, y huir de todo lo que te haga gastar dinero, el cual deberás acumular para invertir en tu negocio. Actuar de esa manera por muchos años. Es así de claro, sino estas dispuesto a hacerlo entonces consigue el dinero.

  1. Familiares y socios del emprendedor

Muchos a falta de dinero se asocian con otras personas. Esas personas suelen ser familiares y amigos, con los que suele tener contacto. Mala idea, porque se les olvida que los otros también tienen el factor humano que les hable en un punto anterior. También tienen sus complejos, sus faltas de orden, su falsa percepción de la realidad. Cometerán sus errores, tú te darás de cuenta, perderás dinero por ello y no les podrás decir salvo que quieras perder la amistad. No es fácil aceptar que alguien que está al mismo nivel te venga abrir los ojos como si fuera tu jefe.

Mi recomendación es que emprendas tu negocio solo, y si necesitan ayuda busca alianzas y asociados. Si vas a hacerte a un socio, mejor que sea alguien experto en un tema que tú no sabes manejar y que ambos se dediquen a los suyo sin interferir el uno con el otro.

b. El producto, el mercado y la competencia en los negocios

Una vez hemos solucionado nuestros conflictos internos, somos disciplinados o tenemos el suficiente dinero, entonces el otro tema para preocuparte es el producto.

  1. Nuestros productos no interesan a nadie, negocios que fracasan

En la vida todo son gustos, a alguien le gusta algo mientras a otros no les gusta para nada. Por otra parte, hay gustos que son de la mayoría, y otros gustos que son de la minoría. El problema es cuando vamos con nuestros gustos particulares a la mayoría, entonces a nadie le interesa. Eso es lo que sucede cuando creemos que nuestras ideas son buenas, pero al ponerlas en marcha, a nadie le llama la atención.

Imaginen que alguien tiene un gran dinero para invertir, cree que tiene la mejor de las ideas, entonces le invierte en diseño, producción, personal, publicidad, y más, pero como era una idea particular, entonces nadie compro y todo ese dinero se perdió.

Mi recomendación es hacer varios tipos de productos relacionados a nuestra idea, y hacer pruebas en varios tipos de mercado, con esto se dará uno de cuenta que lo que uno creía que menos le interesaba a la gente, es lo que más se vende. Suele suceder.

  1. Todo es ventas, necesitas publicidad para tu negocio

Una vez tienes tu producto, el otro problema a solucionar es que tienes que venderlo, y para venderlo tienes que saber vender, así de sencillo. Es el mismo que inventor del producto que tiene que saber llegar a las personas y convencerlos de que su producto es bueno, sino es capaz de convencer a otros, será difícil que pueda llegar a conseguir cliente en un inicio.

Eso, o contratar al mejor vendedor con experiencia y que le guste hacer su labor. Muchos deciden contratar personas por comisión, pero dichas personas no son vendedores, son solo gente que están desempleados, y que aceptan cualquier cosa, pero que no tienen idea de cómo ofrecer un producto y tratar al cliente.

Mi recomendación es que de ser posible consigas un local en un lugar por donde pase variada persona, esto llevará cierto público hasta tu empresa. Si no tienes un local, entonces has una investigación del mercado, diseña una página web y promociónala por internet, sino sabes cómo hacerlo, entonces nosotros te ayudamos y puedes ponerte en contacto conmigo para ayudarte.

  1. La despiadada competencia para los emprendedores y sus negocios

Uno no lo cree, pero la idea que uno ya tuvo, a cientos de personas ya se les ha ocurrido hace mucho tiempo. No solo eso, por allá en Europa o en el mercado chino, hay una multinacional con mucho éxito en varios países y que pronto llegará a tu ciudad, con mejores precios, mejor publicidad y más calidad. Eso en el mejor de los casos, porque el peor escenario es cuando hay un programa o incluso un robot que hace lo mismo, mucho más rápido y económico.

Ya cuando uno empieza a promocionar su negocio, entonces empieza a aparecer la competencia que uno antes no había tenido en cuenta. Va uno caminando por el lado de ese negocio, y ve que tienen mejores locales, más publicidad, y llevan más años en el mercado. Digo esto porque cuando se emprende un negocio son muy pocos los que hacen una investigación de la competencia.

c. Errores cometidos con los clientes o que ellos cometen con tu empresa

Esto es otro universo con una cantidad de cosas que hay que tener en cuenta.

  1. La imagen de la empresa y la comunicación con el cliente

El mundo está lleno de empresas que venden humo, y de clientes decepcionados. Es por eso que muchos optan por contratar empresas que llevan muchos años en el mercado siendo reconocidos por tal labor, lo cual es una mala noticia para quienes apenas están empezando, pasará mucho tiempo antes de que alguien confíe en dar su dinero a un desconocido.

Se dice que casi todos los problemas son de comunicación, y cuando se trata de interactuar con quien tiene la intención de comprarte, los cometemos todos. Para el emprendedor que apenas está empezando, entonces comete errores de los cuales no es consciente, pero que el interesado notará. Pequeños detalles que generan desconfianza en aquella persona que tiene que sacar su dinero obtenido con mucho esfuerzo para entregarlo a un desconocido.

Si no tienes experiencia, especialízate en un producto o servicio, lleva ese producto a un micro nicho, un sector específico de personas o industria que lo puede necesitar. Haz todo el esfuerzo posible por generar confianza, muestra un grupo de resultados previos para que la otra persona confíe en ti.

  1. El cliente no tiene tiempo para ti

Hay que tener en cuenta que todo el mundo está ocupado, a menos que el príncipe o princesa de determinado país llegue hasta su puerta. Cuando una persona contrata los servicios de tu empresa, piensa que te vas a encargar de todo, y que con una sola vez que hable contigo será suficiente. Entonces cuando necesitas información para poder completar la labor, el cliente no la suministrará, siempre estará ocupado haciendo cosas para su empresa, y así puede pasar meses sin que recibas la información para completar tu trabajo y dar resultados.

La recomendación es que tengas todo muy planificado, y en la primera oportunidad pidas todo lo que necesitas, ya que hacerlo a lo largo de un periodo, corres el riesgo de no recibir nada.

  1. El cliente problema, quien cuesta mucho a una empresa

Este tipo de clientes existe para toda empresa, y hay que saber identificarlos. Son un problema desde el principio, se identifican porque nunca tienen tiempo, siempre piden rebaja, y exigen mucho. Siempre están haciendo algo por lo que no pueden atenderte, tu precio no es lo suficientemente bajo, y siempre te pedirán algo más. Es muy común, ya que sus características es exprimir al máximo la utilidad de algo y ahorrar al máximo. Es bueno ser así en términos económicos, pero no es para nada interesante que te toque un cliente así.

Si una persona empieza a darte muchas vueltas, empieza a exigirte unos cambios, te llama en todo momento, entonces no te dejes arrastrar. Es importante tener un manual de procedimientos, al cual deberás aferrarte para que así no tomen desprevenido, y empieces haciendo mucho más de lo que te pueden pagar. Por más que te insista en que hagas algo más, no te salgas de los procedimientos. Por supuesto tampoco seas un insensible.

  1. La calidad, ese extraño termino

Los seres humanos tenemos mucha autoestima, creemos que somos más buenos de lo que realmente somos. Nadie se dice así mismo: “vaya que malo soy”, todos nos consideramos unos expertos en algo, y cuando hacemos algo, creemos que es lo mejor.

La verdad es que muy difícil encontrar la calidad, porque la calidad cuesta demasiado. Un producto que alguien hace en un día para que quede de calidad, otro más avispado lo hace en una hora con apariencia de que es muy bueno, y el resto del tiempo lo gasta en promocionarlo como si fuera algo de primera. Y como todo el mundo se deja llevar por las apariencias, entonces finalmente el producto de menor calidad puede vender más. Esas empresas consiguen muchos clientes a diario, la mitad es conformista y la otra mitad más exigente queda defraudada y buscará nuevas empresas, pero será mucho más exigente y desconfiado.

Este tema es un problema, porque a quienes les gusta demasiado la calidad, puede pasar demasiado tiempo puliendo, planificando y organizando para que todo salga bien; mientras que al que no le importa el tema, desde el primer momento estará generando ventas. Mi recomendación es que hagas un producto los suficientemente bueno para satisfacer a un cliente, pero que no te quedes toda la vida perfeccionándolo. Establece unos plazos para hacer cada cosa.

d. El manejo de los empleados en la empresa

Ja y doblemente ja, este sí que es un problema, porque el progreso de tu empresa está en manos de tus empleados. Unos malos empleados arruinan a cualquier empresa, espantan clientes, se llevan todo tu dinero que tienes para invertir, te consumen todo tu tiempo enseñando y probando.

  1. La necesidad de tener empleados para encargarte de gerenciar

Uno de los principales errores que comete un emprendedor es encargarse él mismo de las tareas, manuales, lo cual no le deja tener visión del negocio. De forma rápida hay que apartarse de ser un trabajador para convertirse en gerente. Solo desde el punto de la gerencia se puede empezar a crear nuevas oportunidades para crecer, mientras que si te quedas como trabajador, será muy difícil crecer.

En un inicio hay que ser un todero, encargarse de lo administrativo, de los clientes, de las ventas, de la contabilidad, pero poco a poco deberás asignar estas labores a personas preparadas para ello. Un error que se comete en un inicio es contratar a alguien que haga de todo, error que deberá ser cometido conscientemente, porque una persona que hace de todo desgasta mucho y no hace las cosas bien, pero será una buena ayuda para iniciar mientras se tiene mejor capital para contratar más personal.

2. El proceso de selección de empleados, separando lo sutil de lo espeso

Cuando lanzas una convocatoria, tú escribes unas condiciones para poder aplicar a la oferta y aun así la mitad de hojas de vida será de personas no aptas para el puesto. Entonces pides un diseñador, y no falta el contador desempleado tirando lance. Pierdes una gran cantidad de tiempo en medios de perfiles no calificados para el puesto.

Luego viene el otro gran problema, te ilusionas con algunas hojas de vida, miras que tienen muchos estudios en un tema, o que tienen mucha experiencia, y luego cuando te das cuenta, todo era puro humo, mentiras, no saben hacer nada de eso. Luego decides cambiar de empleado, buscas más personas, eliges otro y en cambio resulta que el nuevo tampoco es bueno. Es ahí cuando agotado te das de cuenta todo el tiempo perdido probando gente, que decides quedarte con uno medio bueno. Eso sin contar que a todos esos vende humos les tienes que pagar, así sea que hayan estado un día sin hacer nada.

3. El empleado perezoso, mentiroso, lento e inexacto

No lo digo como algo en contra de alguien, esto es una continuación del factor humano del punto anterior. Solo que cuando el dinero sale de tu bolsillo para otra persona, entonces te duele cada peso, sobre todo cuando pagas por cada error. Te dan ganas de hacerlo todo por ti mismo, pero no puedes, necesitas que alguien lo haga, tú lo harías más rápido y quizás mejor debido a tu experiencia y entendimiento del negocio, pero no puedes hacerlo todo.

Entonces notas como tienes que estarle diciendo a cada rato a la otra persona que haga algo, tienes que ver como hacen las cosas mal, y cada mentira que tienen para justificarse. Y hay de aquel empresario que contrata a alguien para hacer algo de lo cual no tiene ni idea, pobre hombre, porque lo engañarán, le quitarán todo su dinero y se reirán de él a sus espaldas.

Mi recomendación es que todo emprendedor debe tener experiencia en cada uno de los cargos que está contratando, porque te dirán que algo demora un día cuando realmente demora una hora.

4. Los tipos de empleados que hay y a cuál contratar

Empecemos por hablar que la calidad de un empleado está en el dinero que estás dispuesto a invertir. Por lo generar un emprendedor no tiene suficiente dinero para pagar a un experto, así que tiene que contratar a un estudiante o a alguien sin experiencia. Lo cual es un gran problema, porque estas personas debido a su falta de experiencia cometen muchos errores, son lentos, se distraen con mucha facilidad en Facebook, y hay que estarles diciendo que hagan todo. Mi recomendación es que contrates estudiantes para labores muy mecánicas que no necesitan creatividad.

Luego tenemos otro sector que es relativamente económico, y son las personas de edad, son geniales en cuanto a responsabilidad, son relativamente rápidos y buenos en lo que hacen; pero son muy lentos al aprender. No entienden con facilidad, cosas que un estudiante pueden aprender por si solos. Mi recomendación es que, si contratas a alguien de edad, lo pongas exactamente a hacer algo sobre lo cual tienen experiencia.

Finalmente tenemos el término medio, alguien con experiencia y capacidad de aprendizaje, personas por entre los 30. El asunto es que son más costosos, no suelen tener mucho respeto por la autoridad ya que saben que pueden encontrar otros puestos, y en cualquier momento te pueden abandonar si resulta algo mejor. Mi recomendación es que contrates a estas personas cuando estés seguro que puedes pagarle bien.

e. Por qué triunfan las empresas

Es una realidad que el más del 70% de las personas que emprenden un proyecto fracasarán, siendo generoso con las cifras. Si quieres triunfar debes tener en cuenta lo siguiente.

  1. Tener un gran capital monetario y de talentos

Sencillo, si tienes mucho dinero, un buen local, contratas buena publicidad y empleados con experiencia, entonces tienes muchas posibilidades de que el negocio salga adelante.

A falta de dinero, deberás compensarlo con una tenacidad que no se rinde ante nada, que es capaz de hacer esfuerzos prolongados por años, y que no cambia de idea, sino que es constante en lo que hace hasta lograrlo.

  1. Buscar el golpe de suerte, una empresa grande

La mayoría de las empresas son pequeñas, se sostienen con unos cuantos clientes, que les van llegando de a poco. Eso le da al dueño para darse unas vacaciones en una playa con la novia o esposa, comprarse un televisor más grande, y poco más.

Todo cambia significativamente cuando encuentra una empresa grande que le contrate sus servicios de manera mensual. La clave es aprender a ser paciente, y después de un tiempo con clientes chicos, enfocarse en conseguir uno grande. Una vez logrado esto, las cosas cambian drásticamente para bien.

  1. Lánzate con un producto estrella

Es un error el tratar de vender todo a todos, y más error cuando tratas de vender algo que no interesa. Ubica tu producto más popular y abandona por el momento otros servicios que te dejan poco, y concentra tus esfuerzos por promocionar un producto mínimo viable e interesante. De esta manera aumentarán las posibilidades de conseguir nuevos clientes. En este punto, recomiendo leer mi artículo: “Mis 11 estrategias de marketing online para emprendedores

  1. Concéntrate en vender

Llegado un tiempo, cuando has desarrollado varios pilares de tu empresa, entonces deberás pasar más tiempo buscando clientes y convenciéndolos de comprar tu producto, con el tiempo lo harás cada vez mejor. En la medida que hagas esto bien, tu empresa avanzará.

Por supuesto no descuides a tus clientes, esmérate por tenerlos satisfechos, ya que ellos se encargarán de encontrar nuevos clientes para ti.

Recomendaciones finales para emprendedores

Igual que muchos renuncié a mi empleo para empezar desde cero con un tema completamente diferente a lo que estudié. Me hubiera podido dedicar de lleno a este blog, pero como lo he dicho en muchos de mis artículos, no hay nada como enfrentar los retos de la vida diaria y confrontar tus ideas para así no tener una visión irrealista de la realidad. Pasar mucho tiempo escribiendo y poco aplicando, puede hacerte ver las cosas con una visión poco práctica, y ser emprendedor ha sido de lo más instructivo.

Es por eso que también quiero ayudar a los que estén empezando proyectos, no lo hago gratis, por las razones que ya hablé en mi artículo: “la importancia de no aceptar las cosas gratis y pagar favores”. Si necesitas una asesoría en tu emprendimiento no dudes en escribirme al correo, si necesitas marketing y publicidad para tu empresa, también puedes contratar los servicios de mi empresa: Neuromarketing y tecnología.

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